COMPAÑÍA BALLET CLÁSICO ARTE 369
PRIMER ACTO
Es la noche de Navidad y la familia Stahlbaum prepara una gran
fiesta, mientras que el Sr. Drosselmeyer ultima su plan al detalle
ya que tendrá que ser esa noche en la que se destruya el
maleficio que recae sobre su querido sobrino. Clara y Federico
esperan ansiosos la llegada de los invitados, los regalos y sobre
todo de su querido padrino el Sr. Drosselmeyer.
La fiesta transcurre con normalidad hasta la llegada del Sr.
Drosselmeyer quien rápidamente muestra sus muñecos
gigantes a los niños haciéndoles moverse de tal
manera que parecen tener vida de verdad. Clara está fascinada
con su padrino y más aún cuando éste le hace
entrega de su regalo: un Cascanueces. Su muñeco es horriblemente
feo pero despierta en ella ternura y afán de protección.
La fiesta va llegando a su fin y los invitados, incluido el Sr.
Drosselmeyer, se van marchando. Los anfitriones agotados deciden
que todos tienen que irse a dormir. El salón se queda a
oscuras y en silencio pero una lucecita aparece por la puerta:
es Clara que viene a abrazar a su querido Cascanueces. Clara se
acurruca en el sofá para finalmente quedarse dormida.
En ese preciso instante, el reloj anuncia la media noche y como
una sombra aparece el Sr. Drosselmeyer envuelto en su capa. Los
ratones comienzan a hacer acto de presencia; no quieren que el
maleficio se destruya, y de entre ellos como un relámpago
surge su Rey, aquel a quien el sobrino del Sr. Drosselmeyer convertido
ahora en Cascanueces tendrá que hacer huir para poder recuperar
su aspecto normal. Se produce una gran batalla entre el Rey ratón
y su ejército y el Cascanueces y el suyo de húsares.
Finalmente el Cascanueces es el vencedor haciendo huir a los
ratones y a su Rey pero en la batalla ha resultado herido y tras
la victoria cae fulminado al suelo. Clara que ha sido espectadora
de todo corre en ayuda de su feo Cascanueces demostrándole
todo su amor y es entonces cuando la maldición desaparece
ya que ella le ha amado sin importarle su aspecto físico.
SEGUNDO ACTO
El Sr. Drosselmeyer se siente tan feliz que concede a Clara el
deseo soñado por todo niño: Viajar al país
de los dulces, así los tres juntos emprenden un largo viaje.
En su trayecto son sorprendidos por la reina de las nieves, quien
les invita a observar el baile que realizan sus copos en cada
nevada invernal. Clara fascinada continúa su viaje hasta
llegar al reino de los dulces donde les espera el hada de azúcar
para obsequiarles con una gran fiesta en la que muñecos
de todo el mundo danzarán en honor a ella, a la vez que
el hada de azúcar y Cascanueces bailan un hermoso Paso
a dos en su honor.
El sueño va llegando a su fin y el Sr. Drosselmeyer es
el encargado de hacer que todos se despidan de Clara, y que ella
poco a poco vaya llegando a la realidad. Todo se va desvaneciendo
y Clara se despierta abrazada a su cascanueces, en su sofá
en el gran salón de su casa.
Clara se siente feliz al haber podido vivir el sueño más
maravilloso que jamás ningún niño hubiera
podido imaginar tener.
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MARÍA GIMÉNEZ
Directora
En la actualidad, María Giménez es una de las
figuras más importantes de la danza clásica en España
y su carrera como Primera Bailarina ha sido reconocida en el ámbito
internacional con una amplia demanda de compañías,
festivales, premios y galas de estrellas a escala mundial.
Nace en Madrid (1971), donde inicia sus estudios de danza clásica
y española a la edad de cuatro años con la maestra
Alicia Victoria. Posteriormente entra a formar parte de la Escuela
del Ballet Clásico Nacional para continuar sus estudios
en el Centro de Danza Víctor Ullate, donde adquiere su
poderosa técnica clásica.
Matrícula de Honor en el Real Conservatorio de Danza de
Madrid. (Madrid 1.987), Premio Jonhson Prix Lausanne (Lausanne
1988), Premio Especial de Eurovisión (1989 París),
Premio “Mejor Bailarina del año” (1996 Italia),
Premio Nacional de Danza (Madrid 1998), Primera Bailarina del
Ballet de la Comunidad de Madrid Estrella invitada del Ballet
Nacional de Marsella (Roland Petit), Estrella invitada al Ballet
Nacional de Cuba; Ópera de Zurich, Ballet Nacional de Nancy,
Ballet Comunale de Florencia, Ópera de Praga, Balleto de
Torino...
A lo largo de su carrera protagoniza los roles principales de
los más importantes Ballets del Repertorio Clásico:
Giselle, Don Quijote, La bella Durmiente, Coppelia, El Lago de
los Cisnes, La Bayadere, El Corsario, Las Sílfides, Cascanueces
y Raimonda
En 2000 forma su propia compañía para realizar
el espectáculo “En Blanco y Negro”. En esta
ocasión, actúa no solo como Primera Bailarina sino
que produce, dirige y coreografía (junto a José
Antonio) el espectáculo. En 2003 coreografía el
musical “Siete Novias para siete Hermanos”
María Giménez, “la bailarina de 2000”,
según la prensa, ha conseguido el reconocimiento de crítica
y público con un repertorio que incluye roles protagonistas
tanto en obras de la gran tradición romántico-clásica
como neoclásica y contemporánea sin olvidar el amplio
repertorio de obras creadas especialmente para ella.
En el 2002, entra en la historia del Ballet como la primera bailarina
española que ejecuta completo el Ballet Clásico
por excelencia “La Bella Durmiente” junto a Maximiliano
Guerra y La Ópera de Praga. Esta interpretación
le ha supuesto el reconocimiento internacional de la crítica,
elevándola a los más altos niveles dentro de la
danza clásica.
En 2003, abre en Madrid su propia Escuela, “ARTE 369”.
Dirigiendo e impartiendo clases inicia la formación de
una poderosa cantera de bailarines clásicos con un sello
muy específico.
En 2005, enfrenta su mayor reto artístico, la creación
de una Compañía de Ballet Clásico “Ballet
Clásico ARTE 369”, e inicia su andadura con el ballet
romántico por excelencia: “GISELLE”.
En 2006, continúa ampliando el repertorio de su Ballet
Clásico “ARTE 369” añadiendo el titulo
Cascanueces para estrenarlo esta Navidad en el Teatro de Madrid.
Recientemente ha sido galardonada con el Premio a la Cultura
de la Comunidad de Madrid.
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